Economía, sociedad y
cultura colombiana, segunda mitad siglo XX
¡Hola de nuevo, parche del ITIPB! ¿Se acuerdan de que
en la entrada pasada dejamos a nuestros abuelos montados en el tren, oliendo a
café recién tostado y viendo nacer las primeras chimeneas de las fábricas en
Medellín?
Pues bien, agárrense fuerte de la silla,
porque la segunda mitad del siglo XX
(de 1950 al año 2000) fue una verdadera montaña rusa. Pasamos de las
ruanas y las revueltas campesinas al boom de la televisión a blanco y negro,
las marchas estudiantiles, la llegada de los vaqueros y el rock, y, claro, a
los momentos más retadores y complejos de nuestra historia reciente.
¿Cómo carajos sobrevivió el país a medio
siglo de transformaciones tan loquísimas? ¡Pille pues!
1. Economía: Del campo a la ciudad, el cemento y la economía "subterránea"
Si los primeros 50 años fueron los del
café, esta segunda mitad fue la de la ciudad grande, el asfalto y los
rebusques.
¡Todo el mundo
pa' la ciudad! La violencia política del campo obligó a
miles de familias a abandonar sus parcelas y buscar refugio en Medellín, Bogotá
y Cali. Así fue como crecieron los barrios populares (muchos de ellos
autoconstruidos a punta de minga, convite y esfuerzo puro en las laderas de
nuestra amada Medellín).
Nace el
"rebusque" y la industrialización se consolida: Las ciudades se llenaron de comercio, transporte público, y una
economía informal que sacaba la casta todos los días. Aunque tuvimos épocas
doradas de industrias textiles y de manufactura local, la economía también
empezó a sufrir los coletazos de la deuda externa, la inflación y, a partir de
los años 70 y 80, la sombra gigante y oscura del narcotráfico, que infiltró la
economía y dejó heridas profundas en la sociedad.
Apertura
económica: Ya cerrando el siglo (por los años 90),
nos metimos de cabeza en la famosa "apertura económica", lo que
significó la llegada masiva de productos extranjeros, centros comerciales
gigantes y la idea de que debíamos competir con todo el planeta.
2. Sociedad: Luchas sociales, las mujeres al
poder y una juventud que empezó a decir "¡No!"
La sociedad colombiana dejó de agachar la
cabeza. Las dinámicas cambiaron por completo:
Las mujeres
rompen esquemas: ¡Por fin, en 1957, las mujeres
colombianas pudieron votar por primera vez! De ahí en adelante, la
participación femenina explotó: entraron masivamente a la universidad, se
metieron a la política, a la ciencia, y empezaron a romper con el machismo
tradicional que las relegaba solo a la cocina y al cuidado de la casa.
Los jóvenes
alzan la voz: A partir de los años 60 y 70, los estudiantes
universitarios y de secundaria se convirtieron en la conciencia crítica del
país. Protestaban contra el sistema, exigían educación pública de calidad y se
sumaban a los vientos de cambio global (¡como el mayo del 68 en Francia, pero
con sabor criollo!).
3. Cultura: ¡Llega el rock, la salsa, la
televisión y Gabriel García Márquez se gana el mundo!
Culturalmente, esta época es una joya.
Pasamos del bolero y el tango a una explosión de sonidos e identidades.
El boom de la
literatura y el Nobel: En 1982, un costeño barbado llamado Gabriel García Márquez se ganó el
Premio Nobel de Literatura con Cien años de soledad. ¡El realismo mágico puso a
Colombia en el mapa mundial! Ya no éramos solo noticias de violencia, sino
también mariposas amarillas, coroneles sin quien les escriba y macondo en
estado puro.
De la
radiornovela a la televisión: ¡Prendan el televisor (primero en blanco
y negro y luego a color)! Nacieron los programas criollos, las noticias y las
inolvidables telenovelas que paralizaban el país a las 8:00 p.m.
El parche
musical: Medellín y Cali se volvieron epicentros
musicales locazos. Mientras Cali se rindió ante la salsa pesada, Medellín y
Bogotá vieron nacer el rock en español, las barras bravas en el fútbol, y los
festivales de poesía y arte urbano. La juventud empezó a vestirse con jeans,
chaquetas de cuero y a escuchar música que desafiaba a los papás y a la moral
de la época.
Reflexiones para llevar a casa
Mirar la segunda mitad del siglo XX en
Colombia es como ver una película de acción dramática con final abierto. Fuimos
un país que sufrió muchísimo por la violencia y la desigualdad, pero al mismo
tiempo nunca perdimos la chispa, la
creatividad, la berraquera ni las ganas de crear arte, música y ciencia.
Los colombianos aprendimos a reinventarnos
en medio de la crisis. La Constitución del 91 nos recordó que nuestra mayor
riqueza es la diversidad: indígenas, afrodescendientes, raizales, campesinos,
gitanos y habitantes de la ciudad construimos un país complejo, lleno de
contrastes, pero profundamente vivo.
¡Pilas con el reto! (Para debatir en los
comentarios o en clase)
Si pudieras meter en una "cápsula del
tiempo" tres elementos culturales de finales del siglo XX en Colombia
(música, objetos, costumbres) para que los jóvenes del 2100 entiendan cómo
vivíamos, ¿cuáles pondrías y por qué?
La generación de tus abuelos o papás vivió
la transición del campo a la ciudad y la llegada de la tecnología analógica
avanzada. ¿Qué crees que nuestra
generación le va a heredar (para bien o para mal) a los que vienen atrás?
¡Déjanos tu opinión abajo en los
comentarios y sigamos conectando los puntos de nuestra historia en el
Sociolaboratorio STEAM+ del ITIPB!
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