Hoy vamos a dejar por un momento los mapas de Colombia y las constituciones para hablar de algo que a todos nos mueve las fibras (y el cuerpo): el baile. Pero no vamos a hablar del último trend de TikTok o de la salsa que ponen en los asados los domingos en Aranjuez. Vamos a viajar en el tiempo a una época donde bailar no era una recocha , sino una sentencia de muerte . ¿Se imaginan que una mañana van caminando por la 65, camino al cole, y ven a alguien bailando solo, sin música? Y que al otro día son diez, y a la semana son cien personas que no pueden parar, con los pies sangrando, gritando, pero sin poder detenerse hasta caer muertos por agotamiento? Esto no es el guion de una película de terror , ¡esto pasó de verdad! Y como científicos sociales que somos, nos toca preguntar: ¿Qué diablos pasó? Frau Troffea: La DJ sin consola de 1518 Todo empezó un día de julio en la ciudad de Estrasburgo (eso queda en Francia, pero en ese entonces era parte de un imperio gigante). ...