¡Hola, comunidad del ITIPB! Bienvenidos a un nuevo
post de nuestro rincón de pensamiento crítico.
Imagínate este escenario: Faltan solo 11 días
para las elecciones presidenciales y explota un escándalo terrible que dejará
al Presidente fuera del juego. ¿Qué hace su equipo? ¿Pedir perdón? ¡Claro que
no!
Contratan a un "solucionador de problemas"
(un tipo que parece tener un plan para todo) y a un productor de Hollywood. ¿Su
misión? inventar una guerra. Sí, leíste bien. No una guerra real con
soldados y tanques de verdad, sino una guerra televisada, con efectos
especiales, actrices fingiendo ser refugiadas y canciones patrióticas
pegajosas. Todo para que la gente deje de hablar del escándalo y se concentre
en el "enemigo" extranjero.
¿Por qué debería importarnos esto?
En Ciencias Sociales solemos estudiar las guerras de
los libros de historia, pero pocas veces analizamos las guerras de la
información. Aquí hay tres puntos:
- La dictadura del "Rating": Si sale en la tele o es tendencia en TikTok, ¿automáticamente es
verdad? La película nos muestra que quien controla la cámara, controla la
narrativa.
- El distractor perfecto: A veces, cuando hay un problema grave en el país (corrupción,
falta de recursos), de repente aparece una noticia súper escandalosa sobre
un famoso. ¿Coincidencia
o cortina de humo?
- La verdad vs la percepción: El productor de la película dice una frase épica: "No es una guerra si no sale en la televisión". Esto nos hace pensar si hoy en día valoramos más lo que parece real que lo que ocurre de verdad.
💡 Reflexión: ¿Nos están "embolatando"?
Viviendo en una ciudad tan movida como Medellín, donde
estamos conectados 24/7, somos el blanco perfecto para estas estrategias. Las
cortinas de humo no solo ocurren en las películas viejas; ocurren cada vez que
compartimos una noticia falsa sin revisar o cuando nos dejamos llevar
por la emoción de un video editado.
Pregunta para el parche: ¿Será que somos los protagonistas de nuestra propia historia o
simplemente somos los espectadores de una película que alguien más está
editando para nosotros?
🏁 Conclusión: ¡Ojo al dato!
La película nos enseña que el poder no solo se ejerce
con la fuerza, sino con la atención. Si logran que mires hacia la
derecha, no verás lo que están haciendo con la mano izquierda.
Ser un estudiante del ITIPB significa ser alguien que
no se traga entero el primer cuento que le echan. La próxima vez que veas una
noticia demasiado "perfecta" o demasiado conveniente, pregúntate: ¿Dónde
está el truco?
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